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Mostrando las entradas de octubre, 2007

lo que hago me cambia

1.
Soy lo que hago Soy lo que hago,
lo que hago me cambia
y adviene entonces
un reverbero, una descarga,
desde alguien presente en mí,
alerta y llamado
del mismo hombre que soy,
de la misma gravitación
que hacia lo bajo tira.

No reniega,
no frena el alma ese caudal,
y aspirándolo
fija un instante mi contorno.

2.
¿Y si durante las etapas del desaliento, vacuidad, torpeza del pensar, lo sano fuera alegrarnos, insistir, caer en la esperanza de que entonces quizás se inicia algo liberador? Aunque la comparación parezca impertinente, recordar cómo entre los taoístas religiosos uno de los Ocho Inmortales es pobre, iletrado, deforme.

3.
Que tu mirada vaya
Que tu mirada vaya
dejando de separar
impresiones sensibles, afectivas,
de las meras formas,
y resbale, no coherente,
a despojar de relieve lo que encuentre,

indicaría cómo pierdes
el dominio sobre ella,
paralizado también
tu cuerpo en lo que hasta ahora fue:
manifiesto y participación,
y en suspenso
la rutina del hablar y el pensar,
la exigenci…

canta mi lengua

apego

¿Dar algo que no se tiene a alguien que no lo quiere?
Siempre somos dos en uno
pero al abrazarnos en la noche

eres la mujer que un hombre sueña tener dentro suyo.

Canta mi lengua que nunca olvidará tu anhelada piel.
He de ser más lúcido yo al ser finalmente tú.

éramos tan pobres

«déjenlo gritar, dejémoslo nosotros, devotos pobremente sensibles de la Segunda Persona, que por él se abrasa», Alberto Girri

te estoy mirando ahora colgado en el cartel del amotinamiento
necesito dos cervezas más espero que no creas

resolver la forma

ningún poder nos fundamenta el otro deshace lo que no queremos ser.

pasaje

«un hombre sí puede superar lo que le espanta, puede mirarlo de frente», georges bataille
toda experiencia se vincula a la vida. el domingo, caminamos hacia al subte.

mujer

puede una mujer quedarse con un hombre solo poramor?

hay gente que hace el amor

Hay gente que nos hace el amor por detrás
Que no da la cara.
No quieren pagar impuestos
-no declaran-
Sólo invierten en su ego.
Y de vez en cuando llaman,
(limpian el polvo que echaron)
-¿Qué tal estás, cómo andas?.

Si te intuyen un temblor,
Un te quiero, una mirada,
Rápidamente se escapan.
Hay gente que hace el amor
Con la pared de su casa.
Belén Reyes