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Mostrando las entradas de julio, 2008

deseo un verso alto y abierto

ars poética
1.
Anhelo un verso que pueda ser leído entre el estrépito.
Un verso con el que se pueda ir de la mano por la calle,
un verso que resista, sí, la prueba de la calle.
Un verso que no se incomode por el ruido de carros y tranvías,
y que tampoco se sobresalte si a su vera precipita estentóreo un cajón de sifones.
Un verso que sonría en el encuentro de las mujeres que admiramos,
y que no se escandalice por cualquier dicterio acaecido entre dos veredas.
Un verso al que no afecte el rigor de la canícula
ni amedrente la sombra en la calígine.
Un verso que no trepide porque el cielo se abrume en la tormenta y desate su ira en el estruendo.
Deseo un verso alto y abierto, para que quepan en su arco
todos los sonidos, todos los meteoros y todos los lamentos.

2.
Aspiro a un verso avezado en el deporte, con el que se pueda practicar el crawl en las piletas
y zumbar en el vórtice del automóvil desenfrenado.
Elástico para que rebote si en un descuido escapa a la memoria,
y veloz para salvar sobre su proa e…

dedicatoria XXII

«la rosa no es fuerte, porque sabe
cómo vence el amor y el sentimiento». arturo fruttero hacía falta coraje porque detrás del muro vive el viejo de la bolsa. estamos bailando venus, progamando los términos inmediatos de la eternidad.

por qué será que los que tocan el arpa siempre son mujeres

la musik

vino un alemán
miró
e inmediatamente fundó el
Concentus Musicus Araucanus

un día agarré y dije
a lo mejor voy a escuchar un concierto

daban sonata en mi bemol
para dos arpas y siringa agreste

me puse el perramus de organza
y un chorro de extracto francés
que tengo desde la Primera Guerra Mundial

tomé el 106
me pasé una cuadra
no importa era temprano
el timbre del 106 hacía pío pío
una señora triste me preguntó ¿desciende?
no señora
yo bajo

retrocedí una cuadra
cuando llegué solo quedaba
Paraíso tras la viga
y bueno
peor es nada y en polvo te convertirás

el programa decía ritornelli
cantorum danse macabre
y de nuevo decía ritornelli
para qué habré venido
y Kyie Gloria

agarrete fuerte
es la cultura
lo cual significa:
que unos araban los campos y de allí salían plantas
y otros araban los encéfalos y de allí salían
los hermanos Karamazov

eso le dijeron a Cuqui
que sigue Letras

también le dijeron otras cosas
pero ya empezaba el concierto
y yo estoy aquí para relatar el concierto

hay ceguera y el hambre los alumbra

Agonía fuera del muro

Miro las herramientas,
El mundo que los hombres hacen, donde se afanan,
Sudan, paren , cohabitan.

El cuerpo de los hombres prensado por los días,
Su noche de ronquido y de zarpazo
Y las encrucijadas en que se reconocen.

Hay ceguera y el hambre los alumbra
Y la necesidad, más dura que metales.

Sin orgullo (¿qué es el orgullo? ¿Una vértebra
Que todavía la especie no produce?)
Los hombres roban, mienten,
Como animal de presa olfatean, devoran
Y disputan a otro la carroña.

Y cuando bailan, cuando se deslizan
O cuando burlan una ley o cuando
Se envilecen, sonríen,
Entornan levemente los párpados, contemplan
El vacío que se abre en sus entrañas
Y se entregan a un éxtasis vegetal, inhumano.

Yo soy de alguna orilla, de otra parte,
Soy de los que no saben ni arrebatar ni dar,
Gente a quien compartir es imposible.

No te acerques a mi, hombre que haces el mundo,
Déjame, no es preciso que me mates.
Yo soy de los que mueren solos, de los que mueren
De algo peor que vergüenza.

las preguntas retóricas no requieren respuestas

1.
nunca un poema inscribirá la forma
Nunca un poema inscribirá la forma
de un árbol admirable, ni las clases
de hojas, ni el diseño de las nubes
cuando son blancas sobre el cielo terso.

Nunca un poema inscribirá el relato
de nuestra unión de amor. Más por el hálito
de ese primer encuentro, y de esos días
capitales del mapa de mi historia

por el fervor siguiente y los tumultos
que conjuraban la paterna insidia,
por las transformaciones del afecto

y por las músicas que oímos juntos,
no olvides sus detalles minuciosos.
Yo los recordaré toda la vida.

2.
jardín botánico
¿Recuerdas, mi alma, ese árbol favorito?
Verdes eran las tardes a su vera;
era un ombú, era sagrado, y era
como un hotel variadamente escrito
por los paseantes de otra primavera.
Nosotros no grabamos nuestros nombres;
y sin embargo, cuando todo muera,
¿no quedará un recuerdo de dos sombras
besándose las manos en la hierba,
aunque esas sombras no se nos parezcan?
Las preguntas retóricas no requieren respuesta.

Me alejo para verte en la memoria:
tan jove…

sobre la intranquilidad de los juncos

el capricho de osuna
a Paloma Nussio
Mi corazón desprolijo
olvida a veces la palabra lagartija
pero azulejos, flor de almendro
o mayólica, no

entre bastidores
retranscribo pentagramas
sobre la intranquilidad
de los juncos
que saben otoño inevitable

aurora y tulipanes en cambio
son esculturas singulares de lo más perecedero
mientras que poesía es miramiento, intimidad
y esmerilar, esmerilar

obcecados
contra los caprichos de la muerte.

Luisa Futuransky

de Inclinaciones, Lugares y malezas, editorial Leviatán, Buenos Aires, 2006

men improve with years

1.

cuando estés vieja

Cuando estés vieja y canosa y somnolienta,
y cabeceando junto a la chimenea, toma este libro
y léelo lentamente, y sueña con la suave mirada
que tus ojos tuvieron un día
y con sus profundas sombras.

Cuántos amaron tus gráciles y felices momentos,
y con amor falso o verdadero amaron tu belleza,
pero hubo un hombre que amó tu Alma peregrina,
y amó las penas de tu mutante rostro;

Y reclinada sobre los resplandecientes leños,
murmura, con algo de tristeza, cómo el Amor voló
y se fue hacia lejanas montañas
y escondió su rostro entre una multitud de estrellas.


versión © silvia camerotto

When you are old When you are old and grey and full of sleep,/And nodding by the fire, take down this book,/And slowly read, and dream of the soft look/Your eyes had once, and of their shadows deep;

How many loved your moments of glad grace,/And loved your beauty with love false or true,/But one man loved the pilgrim Soul in you,/And loved the sorrows of your changing face;

And bending…

traducción

encontrar el sinónimo de cetrería
es un trabajo minucioso
intento trasponer o latigar
la rebeldía de las palabras

después de 40 páginas
el sentido cambia
un coleccionista sabe
el exacto valor de un libro intonso

me empeño en desnudar la melancolía
del espectro que esta mañana
camina por la casa
quisiera no darme por vencida.

silvia camerotto, lomas de zamora, 1959
inédito

josé luis mangieri. los grandes talentos no abren caminos con sus obras: las cierran

En una palabra, que registre y empuje la lucha que se libra cada día, sin olvidar, claro, en nuestro caso de poetas, la rosa y la agridulce melancolía.




«Hay aparejado un persistente y dañoso desconocimiento de nuestra herencia clásica realista. Se absorben con avidez y premura técnicas narrativas que no nos son propias, sin meditar mayormente en sus posibilidades de aplicación a nuestra realidad nacional; se compone de una poesía de traducción, se importa incluso por el sojuzgamiento formal, un clima humano y social que en modo alguno nos identifica. ¿Cuántos copistas de Faulkner conocen, por ejemplo, la obra de Benito Lynch, nuestra mejor expresión realista en el cuento?
No propugnamos emprender el regreso literario a la gran aldea, por supuesto, sino de recuperar la herencia nacional, rescatando de paso el uso del idioma, que buena falta no hace a todos. Cada realidad social necesita de una técnica narrativa diferente para que la obra literaria se exprese armoniosamente en forma y c…

es inútil

«Sentir que viajo, que me están trasladando a alguna parte y en la primera parada una vez que los atienden el bar levanten la vista ya está, es la vida extraña en movimiento, los ojos claros las manos grandes las mulatas que abanicaron bajo el enorme sombrero de paja en Hong Kong. Con tres horas de ómnibus puede extrañarse la música de atrás; me traslado viendo el gran estanque con todos que bracean y el agua desborda y es inútil, si alguna vez quise yo también olvido mientras me alejo y el Obispo casi al mismo tiempo dice 'Ñuñoa' como si acabara de ver Ñuñoa por la ventanilla pero lo más probable es que estemos cagados por la misma llanura, la música de atrás, por el mismo poncho que Ernesto ahora respira en la trastienda ya que se cambió de asiento para tenerla cerca, la respira y chupo por el pico cuando el de al lado me pasa la botella que sostengo entre dos manos más grandes y el de al lado es el Obispo que hasta esas dos y pico de la madrugada ocultó a la chilena joven p…

dedicatoria XXI

esta tarde vi como un hombre se caía y no pude reírme. gabriela me hablaba de los beneficios de la risa. justo ayer, mi mejor amigo sufrió un derrame cerebral
no llegué a tiempo para recordarle que ya no somos chicos y que a esta altura puede dejarse de embromar.
total, aquí o en el cielo, el corazón siempre tiene dos latidos.

para juan

nadie sino miseria de nosotros mismos

*
Más allá del amor no hay nada, sólo
penumbra de fugacidad, disperso
tiempo que se diluye en tiempo, nadie
sino miseria de nosotros mismos. Más allá del amor y de todo, formas:
lenta memoria, penas de unos cuerpos,
una fantástica melancolía,
formas de todo lo que fue y ha sido
amante. *foto perteneciente a flor codagnone

cada cual se pregunta

pulsaciones
grave
es no saber
amar lo fortuito,
lo trivial, un río
que despierta, la cinta
que los amantes olvidan,
o la hoja yerta
de periódico
a la que el viento
arranca astral belleza
en una calle crepuscular.
Difícil
se torna tolerar
(desde los siete años
aproximadamente) la voz
de un cuerpo, su pavor,
las caídas,
el insensato rumor
que día
tras día
susurra que hemos de morir
en el trémulo oído
de nuestra alma inmortal.

Y también
en medio del poema
(que otros ven
como vida, cometa errante
o camino que se busca
y que no se encuentra)
todo se detiene
repentinamente,
de abominación se cubre
la íntegra esfera
calla la pluma, vacila
sobre el poetizar, pez
que sus huevos siembra
en las aguas envenenadas
de una época sin piedad.

Pero
hay momentos
como aquellos, por ejemplo,
en que de improviso alguien
con un nombre que no es nuestro
nos llama
y nos desnuda,
nos da un atisbo
de inenarrables dimensiones,
de nosotros mismos nos separa
y cada cual se pregunta
entonces
qué es,
quién lo forjó,
p…

mirá, negra, me pianto

El espiro

Mirá, negra, me pianto. Te la digo derecho,
sin palabras al bardo, de mi bronca a tu oreja.
Total, ya no hay motivo pa' pensar en la vieja;
ella se fue, y yo planto. Me pudrí en el repecho
de sudar pa' tu lujo, remando como grone,
del conchabo a la cueva, del morfi a la catrera,
rajando para el yugo con la estrella primera,
con el hambre de guita del turro que se pone.

Te alhajé y te empilchaste como para milonga
de copete oligarca. Te levanté a babucha.
Vos, jarangón corrido. Yo, quemando en la cucha
el faso del estrilo, pensando en villalonga,
en tomarme el aceite con todo, sin aviso,
sin escombro, tranquilo, demorado en el raje
para astillar recuerdos masticando el mensaje.

Fui laburante en serio por aquel compromiso
de que estaba la vieja, y ella nada sabía
de tu paso en la mala, de tu sangre falluta;
no supo de los mangos que chapaste en la ruta
de donde yo te traje. Ella nada sabía
del metejón chitrulo que me oxidó el cuchillo
y a mi cartel de taura le puso bastón blanco;
ella no sup…

taxi made in argentina

«cuando te deja de querer, el otro se vuelve un extraño».gabriela massuh así empieza mi primera lectura de la mañana del sábado. hemos vivido convencidos de que carpediem significa aprovecha el día. alguien nos dijo mal. alguien nos hace mal. y massuh me repite. me pregunto para qué me levanto a registrar el sueño si no tengo a nadie a quien dedicárselo. es que el otro piensa y uno no está en lo que piensa. como pienso el país donde me olvido el celular en un taxi y el taxista no lo devuelve. a mí, no. al otro. a los tantos que pasamos por esta interminable buenos aires cargados de libros que enseñan a quienes no desean aprender. this isnot english, escribió un alumno como respuesta a una pregunta de teoría literaria. la estructura mental del declive. somos tantos los que pasamos. crónicas de cierta credulidad. dijo que lo iba a devolver y no lo hizo. cuando se habla de incondicionalidad se habla de ruptura. cualquier lugar es común para el deseo real. todo puede suceder sin mí. hasta …

te ofrecí mis brazos

Desnuda en la tienda


No era coqueta
era fuerte
June Jordan

Necesito ropa, dijiste. Una blusa
alegre, de color subido. Y fuimos
a la tienda. La chica que nos llevó
a los vestidores se llamaba Tula.
Te queda rico, dijo, te queda de novela.
Nos metimos las dos en esa caja,
entrábamos apenas.

Como no había asientos ni percheros
te ofrecí mis brazos.

Te sacaste el vestido, la campera,
te sacaste la blusa, las hombreras,
te sacaste el turbante, la remera,
te sacaste el corpiño, la bolsita de mijo,
te miraste al espejo y me miraste
y yo vi tu pecho crudo, las costillas
al aire, y después tu corazón
como una piedra, fuerte y fatal
como una piedra.

nadie que dure tiene soluciones

Escrito bajo las aspas de un ventilador de techo detenido

A quien no respira habrá que dirigirse,
nadie que dure tiene soluciones
ni puede explicar de qué modo continúa.
Y si pudiera, es un modelo
quizá inapropiado
porque no habrás de recuperar la trama
que a estos días lo condujo
ni superar un nudo que en tus propios días
no te desvíe aunque sea poco
-y cada vez más en la medida que avances-
de ese camino que delineó él
como rastro de caracol,
tan tenue que no debería esperarse
ni siquiera la lluvia para que lo borre:
bastaría un cambio de luz y no se vería
sobre esa superficie por donde avanzó,
veloz o trabajoso,
y que no es la misma para él que para vos.

jorge aulicino

De Almas en movimiento, publicado por Tierra firme

acróbatas

trato de deducir la diferencia
que nos iguala en la maroma
mientras caminamos
vos y yo
hasta la villa.

daría todo el oro del mundo

daría todo el oro del mundo



Daría todo el oro del mundo
por sentir de nuevo en mi camisa
las frías monedas de plata de la lluvia.

Por oír rodar el aro de alambre
en que un niño descalzo
lleva el sol a un puente.

Por ver aparecer
caballos y cometas
en los sitios eriazos de mi juventud.

Por oler otra vez
los buenos hijos de harina
que oculta bajo su delantal la mesa.

Para gustar
la leche del alba
que va llenando los pozos olvidados.

Daría no sé cuánto
por descansar en la tierra
con las frías monedas de plata de la lluvia
cerrándome los ojos.