Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2009

arte poética VIII

jorge aulicino

«Una poesía que se instala en el campo de la literatura —digo literatura en lugar de tradición, y sin embargo no es un eufemismo—. Una poesía que abandone sandeces tales como “la poesía es un fenómeno de las palabras” que era buena para batirse con los realistas, pero que no resiste el menor análisis. Una poesía que reivindique ficcional (lo cual es ligeramente otra cosa). Una poesía que se base en percepciones: el conocimiento directo, la conciencia ordinaria de los taoístas, guiadas por algún tipo de arbitrio, que podría ser el ánimo. Pero una poesía que dé cuenta de la imposibilidad de terminar una construcción coherente de estas percepciones. Una poesía que no abomine de la anécdota, replanteándola en los términos anteriores (anécdota de percepciones, diríamos). Una poesía que, en la escuela de Poe, tenga noción de efecto: lo que implica artificiosidad —o artesanía, palabra próxima— pero también tener en cuenta al lector; y lejos de pedir un lector ‘cómplice’, pida …

arte poética VII

joaquín giannuzzi

poética
La poesía no nace. Está allí, al alcance de toda boca para ser doblada, repetida, citada total y textualmente. Usted, al despertarse esta mañana, vio cosas, aquí y allá, objetos, por ejemplo. Sobre su mesa de luz digamos que vio una lámpara, una radio portátil, una taza azul. Vio cada cosa solitaria y vio su conjunto. Todo eso ya tenía nombre. Lo hubiera escrito así. ¿Necesitaba otro lenguaje, otra mano, otro par de ojos, otra flauta? No agregue. No distorsione. No cambie la música de lugar. Poesía es lo que se está viendo.
de Joaquín O. Giannuzzi, Obra poética, Emecé, Buenos Aires, 2000.

arte poética VI

concepción bertone

Ars poética

A Graciela Cariello y Roberto Retamoso.



Escribo de cigarrillo en cigarrillo.
Toda mi vida pasa
por el retardo en vilo de esa brasa
ínfima. Mortal,
dulce, pequeño vicio
que acaricia los humos
del recuerdo (el mundo indivisible
al que me aferro): mi padre, mis abuelos, mis tíos,
envueltos en el velo del humo, vivos,
más vivos que los vivos
en los gestos familiares del hábito,
como la veta en la madera,
lo que queda grabado en ella.
Las huellas del placer o del tajo.
El amor, el dolor,
el trabajo de las muertes y nacimientos mas
el humo del cigarrillo. Mi yo
descentrado más el humo del cigarrillo. Humo
sumado a toda emoción. No en presente. En pasado.

Los vahos ascienden
hacia el techo de este cuarto
donde fumo y escribo (entremano
las palabras y el humo). Aguzo
el delicado filo, la hoja
de tabaco molido, blanca arma letal
envainada en el humo. Afuera
la violencia es ligera,
menos sutil. Tersa, bien cuidada
la piel
de los asesinos.

de Una antología de la poes…

arte poética V

irene gruss

antiars poética II


la alegoría está en el bambú
no en la palabra.
Paula Grandío

Esa playa en el río.
El río estaba muerto.
La playa vivía gracias a
los juncos que estaban a un lado.
Un poeta chino lo supo
y no lo escribió.

de Irene Gruss, La mitad de la verdad, Obra poética reunida, 1982/2007, Bajo la luna poesía, Buenos Aires, 2008.

arte poética IV

arturo fruttero

I.
Anhelo un verso que pueda ser leído entre el estrépito. Un verso con el que se pueda ir de la mano por la calle, Un verso que resista, sí, la prueba de la calle. Un verso que no se incomode por el ruido de carros y tranvías, Y tampoco se sobresalte si a su vera precipita estentóreo un cajón de sifones. Un verso que sonría en el encuentro de las mujeres que admiramos, Y que no escandalice por cualquier dicterio acaecido entre dos veredas. Un verso al que no afecte el rigor de la canícula Ni amedrente la sombra en la caligine. Un verso que no trepide porque el cielo se abrume en la tormenta y desate su ira en el estruendo. Deseo un verso alto y abierto, para que quepan en su arco todos los sonidos, todos los meteoros y todos los lamentos.
*Selección
de Arturo Fruttero, Obra Poética y otros textos, Editorial Municipal de Rosario, Rosario, 2000.

arte poética III

francisco madariaga

No podríamos sostenernos con esta piel y este polvo gemebundo, guitarrera de grandes desgracias.
Sólo no hay trampa para la orden de hacer fuego hasta que todo arda.
Los puentes están artillados y sólo los cruzan caballeros blancos vestidos con el aire de un muerto que posee la victoria final.
Totalmente entorpecidos por la belleza de su sangre.

de Francisco Madariaga, Los grandes poetas, Centro Editor América Latina, Cuaderno 44, Buenos Aires, 1988.

arte poética II

alberto girri
Un elemento de controversia que nos lleve a lo paradojal tras cada línea, cada pausa; la ambigüedad a expensas de la convención.
Una premisa constante, la duda, indagando en la realidad, buscándola fuera del contexto; la materia a expensas del lenguaje.
Una síntesis intransferible y bella con ánimos, bestias, escrituras, profanadas sub specie aeternitatis; la imaginería a expensas de tormentos.
Una teología creadora de objetos que se negarán a ser hostiles a Dios.
de La poesía, Girri-Bonaverde, Ediciones del Retiro, Buenos Aires, 1983, ejemplar Nº 10.

arte poética I

jorge luis borges

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carna es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y…

la prefiguración de lo invencible

caza mayor

La verdad nunca tuve entera fe en los pájaros.
Quedé niño de honda en tensión testimoniandofestivales y duras conjeturas,asedios, pedradas e iluminacionesen el berretín de la tiniebla.
Las palabras trocadas, fuego del juego,su constelación bajo las constelaciones,voces altivas que confundí con el amor.
No tuve fe en los pájaros.
Antes que la estrategia azul me desolaragemí muy hondo esquinado en la furia de mis nervios,bajé al río a beber,maldije la decencia,sangré tristes criaturas de alcohol irrestañable,construí un mundo, era de ceniza, contra el poniente lo aventé.
Cada mañana salgo de la tumba y reinicio este canto.

De De fascinatione

pies desnudos

La algazara del bar se avalancha
sobre la vereda; lleva a la salida,
los sagrados pesitos para la timba:
Voy a correr 5000 metros. El otro, un atleta,firme, alto, flaco, como la prefiguraciónde lo invencible; es, además, cauto y generoso:me dice, «te doy 100 de ventaja». Sí, dije, y me descalcé.
Partimos; la distancia, como ascendidade u…

recuerda y suspira

Has vuelto
Has vuelto, organillo. En la acerahay risas. Has vuelto llorón y cansadocomo antes.El ciego te esperala más de las noches sentadoa la puerta. Calla y escucha. Borrosasmemorias de cosas lejanasevoca en silencio, de cosasde cuando sus ojos tenían mañanas,de cuando era joven… la novia… ¡quién sabe!Alegrías, penas,vividas en horas distantes. ¡Qué suavese le pone el rostro cada vez que suenasalgún aire antiguo! ¡Recuerda y suspira!
Has vuelto, organillo. La gentemodesta te mirapasar, melancólicamente.Pianito que cruzas la calle cansadomoliendo el eternofamiliar motivo que el año pasadogemía a la luna de invierno:con tu voz gangosa dirás en la esquinala canción ingenua, la de siempre, acasoesa preferida de nuestra vecinala costurerita que dio aquel mal paso.Y luego de un valse te irás como una tristeza que cruza la calle desierta, y habrá quien se quede mirando la lunadesde alguna puerta.
¡Adiós, alma nuestra! parece que dicen las gentes en cuanto te alejas.Pianito del dulce motivo …

sueños humanos

El halcónJude Nutter Justicia y piedad
Son sueños humanos
— Robinson Jeffers

El halcón se mantuvo inmóvil. A la vista.
Adentro, el viento. Me detuve, parada en el filo
de un territorio, sobre una empinada
pendiente de grava y matorrales. El agua debajo y lejos. Escuchaba
el nivel, fuertes corrientes de viento llegaban, regularmente,
desde el norte. Lo agudeza de sus muchas bocas
a través de las piedras desnudas del cabo.
Cuando colapsó sus alas y se desvaneció
entre los matorrales, ese pájaro luego cabalgó el viento
por sí mismo. En sus garras, una compacta oscuridad, la cola como una hebra suelta— un pequeño cuerpo
en la cúspide del terror. Luego una súbita, brillante
explosión de sangre.
Que perduró en el aire un mínimo instante
Que fue desgarrado en el viento. Una bruma rosada.
Después nada. Su belleza me sorprendió. Y aquello que quedó.
En contra de las ráfagas constantes del viento
un delgado pájaro, colgando. Su soledad e indiferencia.
El viento amedrentando en la capucha de mi chaqueta.
Alrededor de l…

la pata de un dinosaurio sobre el pecho

Los símbolos

Existe un jardín de la memoria: mirad sus plantasmojadas en la lluvia incesante, acercad el rostro ahoraa una hoja áspera y húmeda y desde el suelocontemplad como se levantan desde sus raíceslos momentos que la vegetación cubrecon su olvido.Existe otro jardín sin embargomás cerca, al lado de uno: impenetrable en sus huesosy sus órganos secretos, allí la vida parece ver sus relacionesaunque se nutre solo, anda y goza en los momentos separados.(Sólo el enfermo ve su cuerpo en la transparencia necesaria,sólo en la fiebre, el enfermo adivina el rostro de esa esfingeque se desmorona).Lo cierto es que allí, la destrucción se cumple.
(de Destrucciones y un jardín de la memoria, 1965)
Poema
Claudia Cardinale ave de grandes plumajes y sus pechos como torres me despierta tempranose pasea por el hueco que dejamos los dos entre medio y pone en la victrola discos de Gardel o Joan Baezme lee —es un decir— los últimos poemas ya borrachoalucinatorio Dylan Thomas A propósito escribe mal su ap…

uncountables

when you were born
were you born to life?
the mighty painting on the ceiling
in your parents' room
did not protect you against misundertanding.

fidelity does not mean submission
and your innocent bleeding
just shows the rights you were not given.

do remain foccused
do remain faithful to your readings.
forgiveness always misleads.
bereavement is an uncountable noun.

a río revuelto ¿ganancia de pescadores?

*hands on lips, man ray

Accedemos a la virtualidad y por la virtualidad accedemos a otros mundos y conocemos, o creemos conocer lo que otros escriben, mientras nosotros también escribimos y leemos la contemporaneidad.

Prohibida la vaga ventura que no es la forma, sino el estar concernido, nos proponemos no repetirnos. Intentamos, sin encontrar la palabra justa, con carencia de lirismo, con temor de caer en cierta condición secundaria y desvirtuar las estructuras viciando los contenidos; el rapport de la operación poética. Paisaje y modificación en el momento en que se escribe y reescribe lo que se viene a decir. La provocación del derrumbe.

Porque no se edifica sobre lo construido, se destruye para volver a empezar. Y como en la política, hacemos a un lado las posibilidades. Negamos. Ejercemos la violencia sin ni mantras, ni rimas. La voluntad del ritmo se arma desde adentro, con precisión milimétrica, atentos a no forzar ni disolver la instancia.

El énfasis no alcanza. Es oportunamente …

limpieza forzada

After six

Hoy no quiero bocados
pringosos ni animal muerto,
no voy a fijarme metas
y espero que nadie estorbe
tan enorme silencio de la luna en el patio.

Renuncio a hacer el recuento
de mi vida, que es como todas,
y renuncio al asesinato,
de manera especial a ése
que aún me tienta, me tienta.

Un baño, sí, cigarrillos,
té claro y algunas frutas:
esta noche me tocan
música y versos hasta que me canse.

Nomenclaturas, latitudes, costumbres

En la India llaman street sleepers,
un eufemismo frágil
como el blanco de sus vestidos,
a rebaños hambrientos, que al fin se acuestan
—hacemos así a las noches—
y, según el diario, amanecen
como nevadas tercas sobre las calles.

En América, no nombramos
de manera especial este vasto incendio,
que la pradera enrojece,
el periódico sacrificio
—borroso, es cierto, en la foto—
de echar campos de espigas a un mar de fuego
para hacer propicio el Mercado.
Experiencias con la percepción

En su vacío reside el uso del jarrón. Lao-Tse

Me abandono, esperando
—sin esperar cosa alguna,
según la regla,

oh tristes muertos

elegía a la ciudad de esteco

Nadie te llora, Esteco, ni tus ruinas mueven los pájaros;
nadie se acuerda de tus palacios ni de tus dulces mujeres. Tampoco vosotros,
¡oh tristes muertos!, os acordáis de nadie y vuestros huesos silban
en el atardecer, sobre los días, para la noche y los largos siglos.

Job XXVII, 15 Qui reliqui fuerint ex eo sepelientur in interar.

Nadie vuelve la memoria a tu pueblo; a tus desatados sepulcros,
que no quiere cubrir el polvo; a tu corazón.
Ninguno, por tus hijos, consume su cuerpo solitario
con mezclados lutos. Ninguno, Esteco, se asienta,
a la sombra de tus abiertos árboles, ni limpia sus cansados ojos para mirarte.
Nadie busca tus escondidas desdichas, ni el pie que huye llega hasta ti;
nadie te ve debajo del cielo; solo nuestras orejas oyen vuestra arrogante fama:


«¡No sigas ese camino,
no seas orgullos y terco,
no te vayas a perder
como la ciudad de Esteco!».


El tigre-uturrunco no cruza sus malezas ―ni los perros―; únicamente el crispín,
y las serpientes te señorean s…

yo soy un niño

*

Los poetas oficiales
¿Amoldáis vuestra esfera a lo más íntimo del porvenir?
Perros enanos entecos, tenéis a vuestro servicio los escribientes nacionales, pajarracos de la patria.
Canasteros de los frutos del odio, no estoy arrepentido de tener a mi servicio las joyas y los frutos del deseo.
Principitos destronados de toda sangre de descomposición en la naturaleza.Eugenios, Equis, Clauditos, perritos de ceniza.
de Las jaulas del sol, 1960

Carta de enero
1.
Tengo ganas de leer algo hoy.Me sangra la poesía por la boca.Yo era estudiante y me adoraba la Naturaleza,pero estaba olvidado,
me hería la plenitud del Universo,y ahora te sacudo a ti, montes de cabellos rojos,tierras paradas en aguardiente correntino,grandes balsas de agua alojadas en la boca.

El pavor es celeste, el líquido terreno es fuego,los pavos reales han sido capados por el sol,y yo ando por la siesta:provocador de las grandes fuentes sombrías,alojado en la voluntad animal.

2.
¿Dónde pedir auxilio sino en la Tierra?El mar es un can…

feliz 2009

Razón habrá tenido mi abuelo

Razón habrá tenido mi abuelo
Razón habrá tenido mi bisabuelo
Raíces de árboles son nuestros pies
Alas de ave de paso tiene nuestro corazón
¿Quién vence al fin? ¿Quién vencerá?
Pondremos nuestros ojos en la Tierra
Ella es la acogedora, ella es la guía
He tenido buenos abuelos
He tenido buenos consejos
He nacido de una buena madre

Fill mapuqui ñi pulli qui aumquei

Fill mapuqui ñi pulli qui aumquei
Ka inchí-ñ ka tefa pullinguei
Elfilalay ñi lalay
inchiñ talli pulli
Ka lepuy pepirguei tati
Pue utraqueleimi pui rume

Quiñe pulli qui sumguei inchiñ
feumeu quiñe mapu qui sumgei

fuente: Mapuches, Una sola alma somos, Editorial Tantalia, Colección rarezas, Buenos Aires, 2006