lunes, enero 12, 2009

a río revuelto ¿ganancia de pescadores?

*hands on lips, man ray


Accedemos a la virtualidad y por la virtualidad accedemos a otros mundos y conocemos, o creemos conocer lo que otros escriben, mientras nosotros también escribimos y leemos la contemporaneidad.

Prohibida la vaga ventura que no es la forma, sino el estar concernido, nos proponemos no repetirnos. Intentamos, sin encontrar la palabra justa, con carencia de lirismo, con temor de caer en cierta condición secundaria y desvirtuar las estructuras viciando los contenidos; el rapport de la operación poética. Paisaje y modificación en el momento en que se escribe y reescribe lo que se viene a decir. La provocación del derrumbe.

Porque no se edifica sobre lo construido, se destruye para volver a empezar. Y como en la política, hacemos a un lado las posibilidades. Negamos. Ejercemos la violencia sin ni mantras, ni rimas. La voluntad del ritmo se arma desde adentro, con precisión milimétrica, atentos a no forzar ni disolver la instancia.

El énfasis no alcanza. Es oportunamente interesado y cancela cualquier apropiación posible de los hechos, tergiversándolos.
La historia personal no alcanza. Mujeres y varones del mundo, en el texto. ¿Quién es soy? Puntualizar los rastros y restos, requisitos formales de la poesía. El límite del deber de la representación tocando la existencia por la tangente. ¿Exacerbación del naturalismo? ¿Necesidad? La realidad es sintomáticamente ubicua y repetir cansa. El lenguaje se activa si alcanzamos una imagen que no se escurra. Es necesario que nos desarticule. Digo: no que nos conmueva, que nos desarticule.

Escribimos y leemos la contemporaneidad. No la similitud. Escribimos otra cosa.

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