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Mostrando las entradas de diciembre, 2009

jacobo fijaman. reportaje por vicente zito lema

Reportaje a Jacobo Fijman

Por Vicente Zito Lema.

«Luego de más de un año de entrevistas, lo que más nos ha impresionado de Jacobo Fijman fue su humor; corrosivo. En el extricto sentido de humor surrelista. Su autencidad de poeta: que trasciende hasta en sus menores gestos. Que le ha determinado estas formas de vida. Estos castigos sobre su persona. Más allá de los que supieron de su situación y nada hicieron, la enorme bondad de J. Fijman, equilibrando tantas de nuestras maldades, perdonándonos».

Abordemos la poesía, ese «fenómeno del estupor frente a la vida». ¿Cuál sería el elemento que la identifica? ¿Cómo se genera una vivencia poética?
Todo se acentúa en el alma. Todo se encuentra en el alma.
Entonces el poeta a partir de la materia sensible, concretará el poema, que puede ser o no una total realización. Lo fundamental aquí es relativo y tengo miedo de profundizar en estos conceptos por las locuras que despierta.
Las mayores dificultades que nos presenta la materia poética derivan…

abandonada a la indiferencia de las estrellas

Un sueño de muerte

Soñé que ella había muerto en un lugar extraño
lejos de manos conocidas;
y los campesinos de esa tierra,
clavaron las tablas encima de su cara,
y me preguntaba cómo la dejaron en semejante soledad,
y clavaron sobre su tumba,
una cruz hecha con dos pedazos de madera
y plantaron cipreses a su alrededor;
y la abandonaron a la indiferencia de las estrellas
hasta que tallé estas palabras:
Ella fue más bella que tu primer amor,
pero ahora yace debajo de las tablas.


William Butler Yeats, Dublin, 1865-Menton, 1939.
Versión © silvia camerotto
imagen: Jean Jacques Henner, Solitude

A dream of death

I dreamed that one had died in a strange place
Near no accustomed hand;
And they had nailed the boards above her face,
The peasants of that land,
And wondering to lay her in that solitude,
And raised above her mound
A cross they had made out of two bits of wood,
And planted cypress round;
And left her to the indifferent stars above
Until I carved these words:
She was more beautiful t…

con el consentimiento de gabino

Tantas y tantas

Cientos
y cientos
de personas...
tantas
y tantas...
En la esquina
un hombre
y un libro
hablan de un
único camino.
Yo
siento deseos
de dudar...
todo el tiempo,
y busco
entre
iguales
diferencias
vanas.

Correo argentino

Tramité una queja
en el correo argentino.
Dos días después
recibí
una respuesta
en mi domicilio
donde se decía:

Sr. Gabino Quiroga
Bahía Blanca
Buenos Aires

De nuestra mayor
consideración
nos dirigimos
a usted
en relación
a su presentación
de fecha 7/3/2009
registrada
en este centro
de atención
por los inconvenientes
que nos expresa
su exposición.
Queremos
comunicarle
que en el correo
consideramos
positivo crear
un fluido contacto
con nuestros clientes,
realimentando
permanentemente
esta relación.
Sin más,
lamentando
los inconvenientes
a los que se haya visto sujeto,
hacemos propicia
la oportunidad
para saludar
a usted
muy cordialmente.

Carla Valda
Centro de atención al cliente
Correo oficial de la república argentina.


Germán Arens, Bahía Blanca, 1967
de Versos de Gabino, El Suri porfiado Ediciones,Buenos Aires, 2009
i…

quién sabe qué habrá grabado el hielo

En la guarda de los cantos de Pound

Ahí están los Alpes. ¿Qué hay para decir de ellos?
No tienen sentido. Glaciares mortales, chiflados trepando los peñascos,
revoltijo de rocas y maleza, pastura y roca, pedregal,
et l’on entend, quizá, le refrain joyeux et leger.
¿Quién sabe qué habrá grabado el hielo sobre la roca que alisa?

Ahí están ellos, deberás dar un largo rodeo
si deseas evitarlos.
Hacen falta unos cuantos para acostumbrarse. Allí están los Alpes,
¡tontos! ¡Siéntense a esperar que se derrumben!

Basil Bunting, Northumberland, 1900- Cumbria, 1985
Versión © Silvia Camerotto
De Poem hunter
Imagen: Ezra Pound por Wyndham Lewis

On the Fly-Leaf of Pound's Cantos
There are the Alps. What is there to say about them?
They don't make sense. Fatal glaciers, crags cranks climb,
jumbled boulder and weed, pasture and boulder, scree,
et l'on entend, maybe, le refrain joyeux et leger.
Who knows what the ice will have scraped on the rock it is smoothing?

There they are, you will have to go a long way…

lo que escribes está podrido

Lo que el presidente le dijo a Tom

¿Poesía? Eso es un pasatiempo.
Yo juego con trenes de modelismo.
El señor Shaw cría palomas.

No es trabajo. No sudas.
Nadie paga por ello.
Podrías publicitar jabón.

La ópera es arte; o la compañía de repertorio—
'La canción del desierto'.
Nancy estaba en el coro.

Pero exigir doce libras semanales—
eres casado, ¿no es cierto?—
tienes agallas.

¿Cómo podría mirar a la cara
a un chofer de ómnibus
si te pagara doce libras?

¿Sea como fuere, quién dice que es poesía?
Mi hijo de diez años
puede hacerla y rimar.

Me pagan tres mil y gastos,
un coche, bonos,
pero soy contador.

En mi compañía
hacen lo que les digo,
¿Qué haces tú?

Palabras cortas y sucias, palabras largas y sucias,
es insalubre.
Deseo lavarme cuando me encuentro con un poeta.

Son Rojos, adictos,
todos delincuentes.
Lo que escribes está podrido.

El señor Hines lo asegura, y es un maestro de escuela,
él debe saber.
Ve y busca trabajo.

Basil Bunting, Northumberland, 1900- Cumbria, 1985
Versión © Silvia Camerotto
De Basil Bun…

quiero mi cara

De Mujer que llora
(Dora Maar)
Pablo Picasso (1937)

2
Hasta mi sombrero se burla de mí
riéndose
en el interior de mi dolor—

Mi boca retorcida
y mis dientes rechinantes
mis dedos gordos y toscos
como si aún llevaran
esos guantes—
los que guardas, manchados de sangre.

¿Qué le ha ocurrido
a las pupilas
de mis ojos, Picasso?

¿Por qué merezco
semejante deformidad?

¿Qué soy ahora
si no una cruza entre
un payaso y un pedazo
de vajilla rota?

3
Pero soy famosa.
La gente me reconoce
a pesar de mis grietas/ facturas.

No soy la Mona Lisa
(cómo me gustaría borrar
la soberbia de su cara
que aún seduce.)

¿Acaso no sabe ella que el arte, el gran arte,
no necesita ser un óleo?

Yo soy un imán
que no carece de belleza.

Soy un ícono
del dolor del siglo veinte.

Un símbolo
de las posibilidades compositivas

Mis lágrimas son lágrimas de felicidad—
enormes diamantes ruedan.


14
Picasso, quiero mi cara de vuelta
su fotografía intacta

Una vez viví para ser acariciada
por los dedos de tus pinceles

Ahora veo que fui más una cómplice
de mi propio desarraigo

Vie…

la mañana es la mañana y un día después

In Excelsis

Tú, tú
tu sombra es luz en una bandeja de plata;
tus pasos, el semillero de los lirios;
tus manos moviéndose, un tañido de campanas cruzando el aire calmo.

El movimiento de tus manos es el largo, dorado recorrido de la luz del sol naciente;
el aleteo de los pájaros en el sendero de un jardín.

Como perfume de narcisos, tú apareciste en la mañana.
Los potrillos no son más rápidos que tus pensamientos,
tus palabras son abejas alrededor de un peral,
tus fantasías son avispas doradas y negras zumbando entre manzanas rojas.
Bebo tus labios,
devoro la blancura de tus manos y pies.
Mi boca está abierta,
como una jarra nueva estoy vacía y abierta.
Como el agua blanca eres tú que llenas la copa de mi boca,
como un arroyo de agua lleno de lilas.

Estás inmóvil como las nubes,
lejano y dulce como las altas nubes.
Me atrevo a alcanzarte,
me atrevo a tocar el borde de tu brillo.
Me abalanzo más allá de los vientos,
yo exclamo y grito,
pues mi garganta corta como una espada
afilada co…

no podría decir que no he vivido

7.
Voy contra mi interés al confesarlo;
no obstante, amada mía,
piensa, cual tú, que una oda sólo es buena
de un billete del banco al dorso escrita.
No faltará algún necio que al oírlo
se haga cruces y diga:
"Mujer, al fin, del siglo diecinueve,
material y prosaica". ¡Boberías!
¡Voces que hacen correr cuatro poetas
que en invierno se embozan con la lira!
¡Ladridos de los perros a la luna!
Tú sabes y yo sé que en esta vida,
con genio, es muy contado el quien la escribe:
y con oro, cualquiera hace poesía.

13.
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!

-¡Ay! -pensé- ¡cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: "Levántate y anda!"

23.
¿Será verdad que, cuando toca el sueño
con sus dedos de rosa nuestros ojos,
de la cárcel que habita…

words are images of thoughts refined

¡Oh soledad! Si contigo debo morar

¡Oh soledad! Si contigo debo morar,
que no sea entre el montón confuso
de edificios sucios: sube conmigo la cuesta,—
el observatorio de la naturaleza — desde donde el valle,
de laderas floridas, y la corriente cristalina de su río,
parecen unidos; permíteme cuidar tu vigilia
entre las ramas abovedadas, donde el salto ágil del venado
ahuyenta a la abeja en la campana de la dedalera.
pero aunque contemple gustoso estas escenas contigo,
aún así la dulce charla de una mente inocente,
cuyas palabras son imágenes de pensamientos delicados,
es el placer de mi alma; y seguramente,
cuando dos espíritus gemelos huyen a tu refugio,
debe ser la mayor dicha de la humanidad.


John Keats, Londres, 1795- Roma, 1821
Versión © Silvia Camerotto- Gerardo Gambolini
De John Keats, Poems, 1917, Dodo Press, Gloucestershire, 2007
imagen Patty Levey,  en Uno de los nuestros

O Solitude! If I Must With Thee Dwell

O Solitude! if I must with thee dwell,
Let it not be among the …