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Mostrando las entradas de junio, 2011

si alguien que yo imagino

Encantamiento de las vihuelas

Si una mano viniera en la noche de pétalos
hasta tocar mi frente en este mar de humo,
estaría el puñal en el pecho de incienso,
en el sueño más hondo de cera y de vinagre.
Si alguien que yo imagino fatal, insustituible,
llegara en ese instante desde un lugar remoto
con todas esas cosas bellas e inexplicables
que se guardan un día y se pierden un día,
¡ah, si todo llegar como una agenda antigua,
consignado, sin sombra de olvido o desmemoria!

Si una mano de lianas y rocas decisivas
sostuviera mi frente junto a una playa sola,
en medio de un silencio con luna establecida,
y una voz sin premura me dijera su número…
Vendrían los profundos seres de los cristales,
los hondos habitantes del hierro y de la arcilla.
Y las comarcas, lejos. Los trineos de seda,
la desdichada en tules y el joven de la roca.

Brotaría al oeste del rumbo una diadema
para el infante muerto, y una rosa del aire.
Pero yo ya estaría muerto bajo la niebla
y crecerían tallos de amor en mis cab…

hasta que asomaste con el alma

Error

Te llevé a Devon. Te llevé a mi tierra soñada.
Te llevé sonámbula
a mi tierra de tótems. País de Nunca Jamás:
el huerto en el oeste.
Luché
con las sábanas,  la placenta y el cordón umbilical,
y te quedaste conmigo
valiente y desesperada y esperanzada,
tratando de escuchar a otros dioses, despojándote
de tu realeza americana, prenda por prenda—
hasta que asomaste con el alma desnuda y herida
a este pasillo empedrado y sin retratos
mirando al cementerio.
¿Qué le había ocurrido
al sol italiano?
¿Escapó de que lo atrapáramos
como una mariposa de la ortiga? La trayectoria breve,
el sueño expreso transcontinental
de nuestra adolescencia— ¿frenaron súbitamente
contra un callejón sin salida, chocando con una frenada fatal
en este túnel de tierra roja? ¿Fue por eso
que no pudimos despertar— nuestros dedos arrancando con torpeza
la mata de raíces de ortiga.
¿Elegimos la horqueta
equivocada? En un huerto sombrío
bajo el golpeteo de un techo, atendimos
a la putrefacción de nuestra parroq…

y de nuevo volvías

Basso Ostinato

Fue fácil descubrir que estabas siempre entre los días.
Que al fin, siempre, de entre un montón de días,
regresabas. Este era el hecho.
Que volvías a alejarte
y de nuevo volvías.
Siempre.
Como un viejo reloj,
como una maquinaria un poco descompuesta,
sin espacios iguales.
Algo era siempre fácil de prever,
algo era siempre igual:
volvías.

Ahora
aquella máquina irregular
pero temblorosa
no señala espacios iguales ni desiguales.
No indica nada
como no sea silencio,
muerte,
olvido.
Antes de este silencio
ya sin edad,
peso ni número,
una cifra, una fecha
era de nuevo el comienzo de algo. Algo
que volvía a repetirse solo por tu regreso.
Ahora están borradas las cifras,
perdidos los nombres.

Rodeado de silencio
busco y confundo cartas y almanaques.
Ah, no es fácil descubrir que lo único vivo
es el obstinado silencio.
Casi tu muerte,
tu olvido.
Levanto esta lápida
y grito adentro de su oquedad.
Tu olvido agranda mi grito,
el eco de un gemido
que se une a otro eco, y a otro, y a…

brevísimo enlazarse

Mitológica

En penumbras,
una Elena, ídolo de aire,
un Fausto, cuerpo terreno,

y al alba,
como una Elena que por última
vez abrazara a un Fausto,
y vagando
hacia eternamente pletóricas
y eternamente vacías
praderas de un Hades,
donde esperará, muda,
por el nuevo encuentro,
renovado
brevísimo enlazarse, boda,
resucitar un Fausto.

Noche que sigue a la noche,
mientras él se interroga,
¿qué lo compone, dónde
sucede lo que alimenta el amor?
¿es su dominio afectivo y sensible,
o de sólo formas?
¿y la mano que oprime la
suya, a su diestra,
es ideal, real, concreta?

Alberto Girri, Buenos Aires, 1919-1991
de 'Existenciales I', en Alberto Girri, Obra Poética V, Corregidor, Buenos Aires, 1988
imagen: Peaceful embrace, de © Briony Marshall, en Briony Marshall

hay puentes violentos

de una tierra a otra

al lado de las calles
de la noche
que abre tus manos y la tierra
al lado de los rayos
de los brazos vacíos de la lluvia
al lado del sílex
de las manos
de la lluvia
al lado del cielo de cada pozo
del hambre
hay puentes posibles
tatuajes
puentes posibles entre mis labios
y el año abierto de tus ojos
sobre las líneas vivientes
sobre el horizonte y las alturas germinantes
hay puentes violentos posibles
que la tierra hace suyos
como ecos
como la cifra y la casa del hombre
de un punto a otro
de mi voz a la tuya

de ni razón ni palabra
Edgar Bayley, Buenos Aires, 1919- 1990
en Poesía argentina, Selección del Instituto Torcuato Di Tella, Editorial del Instituto, Buenos Aires, 1963
imagen: Jeffrey Vanhoutte, con expresa autorización del autor

fuego

En el mundo

En el mundo
de lo opinable
miras
el árbol
desde
un solo lado
y lo codicias
o lo desdeñas.
Si lo vieras
entero,
te arrodillarías.
No gires
por la vasta tierra,
no des la vuelta
en vano.
Conocer
es
alcanzar
un centro:
fuego.

**

Tiembla

Tiembla
cuando no te odien,
cuando la puerta del salón
se abra para ti
demasiado pronto.
Esa mano
que te acaricia
es la de tu enemigo
y la enorme boca del mundo
que te besa
ya te ha devorado.
¿Acaso no has venido
tú también a traer
el escándalo y el fuego?

de El escándalo y el fuego, 1959


Héctor A. Murena, Buenos Aires, 1923-1975
en Poesía Argentina, Selección del Instituto Torcuato Di Tella, Buenos Aires, 1963
imagen: Forest fire de Anneke Hut, en Fine Art America

abrázame en la hora de mis horas

La Rosa Secreta

Remota, tan secreta e inviolada Rosa,
abrázame en la hora de mis horas, donde moran
aquellos que te buscaron en el Santo Sepulcro,
o en el lagar, más allá de la agitación
y el tumulto de los sueños vencidos; y en la profundidad
de los pálidos párpados, vencidos por el sueño
los hombres han dado nombre a la belleza. Tus grandes hojas envuelven
antiguas barbas, los yelmos de oro y de rubí
de los Magos coronados; y el rey, cuyos ojos
vieron las Manos perforadas y Cruz de los mayores elevándose
entre las brumas Druidas y disminuyendo la luz de las antorchas;
hasta que despertara un vano frenesí, y murió; y aquel
que encontró a Fand* caminando entre el intenso rocío
en una costa gris donde el viento jamás sopló,
y perdió el mundo y a Emer* por un beso;
y aquel que guiaba a los dioses de sus lares,
y que festejó hasta que cien auroras florecieron en un derroche de color,
y lloró sobre los túmulos de sus muertos;
y el soberbio rey soñador que se deshizo de la corona
y la t…

somos la madera

Debajo del cielo

está el fuego,
lo circunscribe, casi lo lame,
está muy cerca y sin embargo
el cielo nunca sufre el fuego.

El fuego son imágenes,
pequeños demonios negros
vistos en Jerusalén, en Babel,
en el respaldo de los tronos,
en la extensión de los cetros,
en la nuca de los arrodillados,
en las epístolas áureas del docto,
en el que tiende a lo perfecto,
en el que se ofrece como mucho,
en los que crían para nada,
en el que adquiere y pone precio,
en los que se sientan a la mesa,
en los que se niegan a servir,
en los que escriben de este fuego
escribiendo de consuelos y castigos.

Debajo del cielo está el fuego;
somos la madera, la sequedad,
el soplo que mantiene el fuego.

**

El cómputo

¿Es un triunfo, razón,
olvidar la bienaventuranza
de sentirse con pavor,
y acceder a que una paz cerrada,
una seguridad de granito,
nos enseñen a expresarnos
lanzándonos con retos
contra el daño como puro daño
y el desasosiego y las vigas
que obstruyen nuestros ojos?

¿Puede hacernos fecundos
el a…

se acercaba a la caída

***

no diré: fluye suave hasta que mi canto finalice
ni veo el muro de Saint Magnus Martyr ostentar
su esplendor de blanco y oro jónicos: esto no es
el dulce Támesis: es Bahía Blanca, Buenos Aires:
una ría destruida por la zona petroquímica, y ahora
cáncer acá en los pulmones y asma en la infancia: da
la ría, sí, a la mar, pero ella misma también es el morir


***

tanto a lo real como al engaño, abiertamente receptivo:
detrás de la enramada ella: de blanco a media noche gira
de pies en punta, como si el fondo se mezclara: sonríe
va hacia el precipicio a pocos metros: es sin serlo: algo
en la mirada, el modo delicado: repito: iba yo embestido
por la fronda húmeda del trópico, sin embargo: era fuego
esa lluvia sulfurosa: el sol cayendo de a pedazos: repito:
se acercaba a la caída y era otra siendo ella: diseminaba
oscuros puntos sobre el aire y se alejaba: de sus manos
volaba al mundo esa horda negra: sin haber caído, a media
madrugada irrumpe un grito, devolviéndonos a otra faz:
Caroli…

jamás te irás

Llave perdida

Bajo estas alas de alcatraces
Todo límite desaparece
Miras el sol pero es el agua
Miras el mar y no es el mar

Bajo este golpe de grandes alas
Se une el silencio y el fragor
El verde rostro de lo profundo
La mujer que gira en su fondo

Bajo estas espumas en viaje
El sabor de la infancia perdura
Sobreviven sus bellos ojos
Más ligeros que las espumas

Nada se aparta de tu aliento
Aunque violes las cerraduras
Jamás te irás aunque te vayas
Elige el viento o el olvido

Puedes decir adiós con la mano
Saborear tu grano de exilio
Llorar en tu guardia nocturna
Recorrer tu oscuro arrabal

No saldrás nunca sin embargo
De tu gran presión de alcatraces
Aunque te ocultes en arenas
Aunque huyas entre los sueños
Aunque des vuelta la cabeza
Para mirar entre los muertos.

Enrique Molina, Buenos Aires, 1910-1997
en Enrique Molina, Obra poética, Obras Completas, Tomo II, Corregidor, Buenos Aires, 1987
Imagen: La llave perdida en fotolog. (Se permite compartir en Blogger)

no hay que dormir

Voz y contravoz

I

Voz

Te ataré
a los puños
como una llama,
dolor de servir
a cosas estultas.

Echaré a correr
con los puños en alto
por entre las casas
de los hombres.

Hemos dormido, todos,
demasiado.

Dormido
a plena luz
como las estrellas
a pleno día.

Dormido,
con las lámparas
a medio encender;
enfriados
en el ardimiento solar;
contando el número
de nuestros cabellos,
viendo crecer
nuestras veinte
uñas.

¿Cuándo
los jardines del cielo
echarán raíces
en la carne de los hombres,
en la vida de los hombres,
en la casa de los hombres?

No hay que dormir,
hasta entonces.
Abiertos los párpados;
separados en los dedos,
si quieren ceder,
hasta enrojecerlos
por el cansancio,
como los círculos
lunares,
cuando la tormenta
quiere
desmembrar
el universo.

II

Contravoz

Entierra la pluma
antes de atarte a los puños
como una llama
el dolor de servir
a cosas estultas.

Por su punta,
como por los canales
que desagotan el río,
tu agua se desparrama
y muere en el llano,

La palabra arrastra limos,
pule piedra…

las penas y las vaquitas

Al día de la fecha, el Google Team continúa sin responder mi carta de descargo, sin especificar cuáles son las "algunas" imágenes que violan el copyright de "otras personas", SIN REPONER LAS IMÁGENES QUE SACARON Y QUE NO VIOLABAN NINGUNA LEY, como por ejemplo, una foto que aparecía en la columna derecha del blog del Poet´s corner, que fue tomada por la novia de mi hijo durante su última visita a New York. La tomaron para 'regalármela'.
Google ROBÓ (HURTÓ?) un regalo personal.
Eso, por su puesto, no viola mis derechos. ES LEGAL.
Han desaparecido más de 768 imágenes de un total que se aproxima a los 900.
En el idioma Google, eso es sinónimo de 'algunas'.
Como ya es costumbre, los derechos terminan siendo propiedad de los necios y de los que ostentan el poder.
El arte es política.

Ayer a la noche, el Sr. Gerardo Gambolini llamó para avisarme que habían 'desparecido' 19 imágenes de su blog Faro Vacío, sin que medie explicación alguna. Ent…

nobleza

Administro este blog desde el año 2006. He sido consecuente con él y conmigo. Todos los que trabajamos en esto, por amor al arte, sabemos del esfuerzo que requiere. Los fundamentos que nos unen son los mismos: difundir poesía.
Ignoro qué ocurrirá de ahora en más con este espacio. Google no me dio tiempo de nada. Envié una carta de descargo. Sigo sin respuesta. Por lo visto, no tienen mayor apuro. El único apuro fue defender los derechos de vaya a saber quién y en medio del proceso, borraron todas las imágenes del blog. Como dijo Gaba, pura estupidez.
Sin embargo, no puedo ni quiero dejar de agradecer a todos y cada uno de los que me apoyan.
A Jorge Aulicino por subir un post en Otra iglesia es imposible y por quejarse más de una vez por medio del Facebook.
A Irene Gruss y a Gerardo Gambolini, por las notas que subieron en las columnas de El mundo incompleto y Faro vacío.
A Pedro Donángelo por sus cariñosas palabras.
A Javier Galarza por la preocupación y el apoyo.
A Lilián Camera po…

la madre del borrego

desde siempre este blog tiene visitas de mismo IP.
desde hace dos días, la cantidad de visitas DIARIAS del mismo IP se ha multiplicado de 1 a 20, como así también la CANTIDAD de páginas vistas en cada una de ellas y la PERMANENCIA en el sitio, que pasó de 0 a/hasta 26 minutos cada vez.
los datos que se pegaron aquí debajo son los que indica  mi medidor de visitas.
qué disparó esto? lo ignoro.
cuál es la necesidad de exigir un copyright a alguien que trabaja por amor al arte, sin lucrar con ello y que además, indirectamente publicita a los artistas, es algo que la editora no alcanza  a comprender.


Domain Name googlebot.com ? (Commercial)
IP Address 66.249.67.# (Google)
ISP Google
Location
Continent : North America
Country : United States (Facts)
State : California
City : Mountain View
Lat/Long : 37.4192, -122.0574 (Map)
Language English
en
Operating System Unknown Unknown
Browser Google 5.0
Mozilla/5.0 (compatible; Googlebot/2.1; http://www.google.com/bot.html…

aviso

AVISO

Sobre las imágenes del blog
Hoy, 6 de junio, recibí un correo del Google Team, anunciando que 'algunas' de las imágenes de mi blog violan el copyright. Jamás aclaran cuáles son, solo indican que debo ir hasta el final del mail donde se encuentra el url de las imágenes en cuestión. Ocurre que allí aparecen TODAS ellas, incluyendo fotografías personales y etcétera.

He visto, además, que en algunas entradas las imágenes han desaparecido.

Imagino este es un regalo anticipado de cumpleaños.

Las entradas a revisar son muchas, por lo tanto, las iré reemplazando de a poco.

Tengo verdaderas de ganas de cerrar el blog.

El año pasado fueron los autores irlandeses.

Ahora esto.
La editora

pd. ya que ahora TODAS LAS IMÁGENES DEL BLOG HAN DESAPARECIDO SIN DISCRIMINAR NINGUNA la editora ha decidido subir una imagen que pertenece a una pintada en Madrid de nuestro amigo Batania. En ella, lo que se lee es un verso de uno de mis poemas que creo resume la única verdad posible en este moment…

un regalo, un regalo de amor

Amapolas en octubre
Para Helder y Suzette Macedo
Ni siquiera las nubes pueden manejar esas polleras esta mañana.
Ni la mujer en la ambulancia
cuyo corazón rojo florece a través de su abrigo, tan desconcertante—
Un regalo, un regalo de amor
jamás pedido
por un cielo

que pálido y fogoso
quema su monóxido de carbono, por ojos
apagados hasta detenerse debajo de los bombines.

Oh, mi Dios, ¿qué es lo que soy
para que estas bocas tardías se abran en un grito
en un bosque de escarcha en el amanecer de centaureas.

27 de octubre de 1962
Sylvia Plath, Boston, 1932- Primrose Hill, 1963
Versión© Silvia Camerotto
El original del inglés en Sylvia Plath, Poesía Completa, Edición de Ted Hughes, Traducción y notas de Xoán Abeleira, Bartebly Editores, Madrid, 2009
Imagen obtenida de Info Jardín

Poppies in October

To Helder and Suzette Macedo
Even the sun-clouds this morning cannot manage such skirts.
Nor the woman in the ambulance
Whose red heart blooms through her coat so astoundingly—
A gift, a love gift

todas y cada una

Each and every one

Each and every window of this city
is just some different perspective: unless we go
into details, perhaps, we shall not enter history.
I have sat here, a hundred and twenty meters from my home,
to sharpen the same nail; I work hard at it, I don’t fall sleep.
Thieves pass by, working people, a man falls, he is aided.
Like a TV scene, I have watched him fall
in the rectangle of the shop window.
A strange situation, some continue talking,
others speak on their cell phones, someone calls an ambulance.
If you put me just a hundred meters from my home
I won’t go too far with the thread of Ariadne. And yet
at that moment, I’ve been in several places at the same time, like an aleph.
If I was left in charge of the details, if men did not fall from heaven
if in some parts of reality everything took a different course,
while others keep the rhythm, then I would be able to understand.
But the city as a collective case
in which interchanges are made,
where you …

como en un aleph

Todas y cada una

Todas y cada una de las ventanas de esta ciudad
son otras tantas perspectivas: a menos que entremos
en los detalles, no entraremos en historia, tal vez.
Me he sentado aquí, a unos ciento veinte metros de mi casa,
a afilar el mismo clavo; pongo empeño, no me duermo.
Pasan ladrones, gente de trabajo, un hombre se cae, lo asisten.
Como una escena en la televisión, lo he visto caer
en el rectángulo de la vidriera.
Extraña situación, puesto que algunos siguen su charla,
otros hablan por teléfonos celulares, alguien llama a la ambulancia.
Mientras me instales a sólo un centenar de metros de mi casa
no avanzaré mucho con el hilo de Ariadna. Y sin embargo
he estado, en ese minuto, en varios sitios a la vez, como en un aleph.
Si me dejaran los detalles, si no cayeran hombres desde el cielo,
si todo tomara otro rumbo en algunos sectores de la realidad,
en tanto en otros se mantiene el ritmo, entonces podría comprender.
Pero la ciudad como instancia colectiva
en la que se realiz…