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Mostrando las entradas de abril, 2014

la regularidad de su dibujo

La danza
1 Una danza el amor, en la que cambia la coreografía a cada paso. No hay certezas con los años, las figuras se aprenden en la práctica, aunque nunca han variado. No es preciso entender, solo copiar la regularidad de su dibujo, hacer lo que todos: mantenerse en movimiento.
2 Y la música. Se escucha y no, como cuando se dice sí, con la cabeza y con furia se piensa otra cosa. Y sentimos el asesinato escocer los dedos.
3 A veces, la danza se interrumpe. Puede hacerlo un instante o más, pero siempre parecerá una vida.

de El acuerdo, La Mondonga Dark, 2012
**
La mordedura

Anda, en apariencia,
indemne. No advierte
aún el rastro de sangre,
la herida ni el sigilo del paso
tras de ella.
** La llave
La miro con detenimiento, con fruición. Es diferente: brilla con luz y oscuridad, su forma quiso parecer un corazón pero quedó a la mitad.
Sonríe y mira.
«La llave de mi corazón» decís al ponerla sobre mi mano, y vuelvo a mirarla por si fuera cierto, como si sólo debiera elegir el momento, el modo de la entrada.
Creer en las …

así me veo

El río de la noche…
El río de la noche es otro atravesado y solo en la ciudad que duerme. Le gusta que le lleve naranjas y poemas que no le tema y le tema arrullándome con alemanes hermosos que miraban el cielo para construir su casa y hombres tristes que se perdieron tierra adentro. “La vida les debe lo innombrable” y me abre los brazos oscuros. “Podrías dormirte dulcemente”. Me habla como a una amapola que tiembla en el viento.
Pero amanece y no es el mismo. El río de la noche no me reconoce entre todas las muchachas que cruzan el puente.
De En lugar de morir, 1986

Deseo
El deseo es un barco poderoso arriando anclas y cadenas en medio de la noche.
Estallando con el estrépito                 de las posibilidades. Bajo el silencio crispado el ansia apenas perceptible.
Es también, el despliegue de luces en las islas de canales tan angostos donde un barco, más que navegar,                                       acaricia.
De Baile de señoritas, 1994
Miniatura
Me veo de espaldas a los postes que sostienen el muelle. Como l…

es aplastante

Cuatro conciencias
¡Cuatro conciencias simultáneas enrédanse en la mía! ¡Si vierais cómo ese movimiento apenas cabe ahora en mi conciencia! ¡Es aplastante! Dentro de una bóveda pueden muy bien adosarse, ya internas o ya externas, segundas bóvedas, mas nunca cuartas; mejor dicho, sí, mas siempre y, a lo sumo, cual segundas. No puedo concebirlo; es aplastante. Vosotros mismos a quienes inicio en la noción de estas cuatro conciencias simultáneas, enredadas en una sola, apenas os tenéis de pie ante mi cuadrúpedo intensivo. ¡Y yo, ante le entrevisto (Estoy seguro)!
César Vallejo, Santiago de Chuco, 1892- París, 1938
en César Vallejo. Poemas Humanos, Editorial Losada S.A., Buenos Aires, 1961
imagen de Ty Hyden, en Ty Hyden Graphic Design

perdida la patente

CXXXV
¿Es la dicha tal Abismo por lo tanto no debo
dar un paso en falso
por temor a arruinar los zapatos?

Prefiero acomodar mis pies
a cuidar mis zapatos—
porque comprar otro Par se puede
en cualquier tienda—

Pero la dicha se entrega solo una vez.
Perdida la Patente
nadie podrá comprarla nunca más—
Entonces, pies, decidan la cuestión—
¿debe cruzar la señorita, o no?
¡Pronúnciense, Zapatos!

Emily Dickinson, Amherst, Massachusetts, 1830-1886
en The Poems of Emily Dickinson, editado por R. W. Franklin, Harvard University Press, 1999 Versión © Silvia Camerotto imagen de ©Jacqui Faye en Red Shoes Dailies
CXXXV
Is Bliss then, such Abyss, I must not put my foot amiss For fear I spoil my shoe?
I'd rather suit my foot Than save my Boot — For yet to buy another Pair Is possible, At any store —
But Bliss, is sold just once. The Patent lost None buy it any more — Say, Foot, decide the point — The Lady cross, or not? Verdict for Boot!

despojados de ropas que aparentan

El Trance
A veces, separados al dormir, de improviso, te alejas de mis brazos, sola, hacia el caos de tu trance individual. Mis ojos miran a través de tu frente, a través del hueso, y  veo dónde al dormir la angustia dividió su camino, que se nota: en tus labios y que en tus manos y en tu sueño se pierde.
Nerviosa, te das vuelta y empujas esas palabras tímidas contra mi oído qué retumban en mi corazón como piedras. ‘Piedad’, ruegas, después ‘¿Quién es capaz de consagrar?’ preguntas . ‘Me persigue el Tiempo’, te lamentas.
Observo  ese precipicio de miedo donde caminas, desnuda en desnuda angustia. Comprometidos a ese cuidado profundo  debajo del estado salvaje de nuestra carne y  temblando el terror de nuestro sueño, donde la agonía sin máscara es permitida.
Nuestros cuerpos, despojados de ropas que simulan, y nuestras almas, despojadas del tejido de la belleza, sus encantos burlados, encuentran su verdadero yo. Este trance puro es el oráculo que no habla otro idioma que el del corazón.
Nuestro ángel se encu…

puedo prescindir del verano

40
Cuando cuento las semillas sembradas debajo, floreciendo así, tarde o temprano—
Cuando estudio a la gente cayendo tan bajo llegando  tan alto—
Cuando sé que los mortales no verán el  jardín— eligiendo sus flores por la fe y evitando su Abeja, puedo prescindir del verano, con ganas.
Emily Dickinson, Amherst, Massachusetts, 1830-1886
en The Poems of Emily Dickinson, editado por R. W. Franklin, Harvard University Press, 1999 Versión © Silvia Camerotto imagen de John Kirk en Victoriana
40

When I count the seeds
That are sown beneath,
To bloom so, bye and bye—

When I con the people
Lain so low,
To be received as high—

When I believe the garden
Mortal shall not see—
Pick by faith its blossom
And avoid its Bee,
I can spare this summer, unreluctantly. 

ve corriendo a casa

Un sueño
Hace tiempo un sueño tejió tal sombra
sobre mi cama protegida por  un ángel,
que una hormiga se perdió
en la hierba donde yo creía estar.

Confundida, desorientada  y desolada,
oscura, ignorante, agobiada,
entre toda la maraña se movía,
desconsolada  la escuché decir:
“¡Oh, hijos míos! ¿Se lamentan?
¿Oyen  cómo suspira su padre?
Ya  miran más allá para comprender,
ya regresan y lloran por mí.”

Compasivo, derramé una lágrima:
pero cerca vi una luciérnaga,
que respondió: “¿Qué humano lamento
llama al guardián de la noche?

Estoy decidido a iluminar la tierra,
mientras el escarabajo hace su ronda:
sigue ahora el zumbido del escarabajo;
pequeña vagabunda, ve corriendo a casa.”
William Blake, Londres 1757-1827
de William Blake,Selected Poems, The Penguin Poetry Library, London, 1988 Versión © Silvia Camerotto imagen de William Blake
A Dream
Once a dream did weave a shade
O'er my angel-guarded bed,
That an emmet lost its way
Where on grass methought I lay.

Troubled, wildered, and forlor…

wallace stevens. hombres hechos de palabras

Hombres hechos de palabras
¿Qué seríamos sin el mito sexual, la ensoñación humana o el poema de la muerte?
Castrati de puré de luna—La vida consiste de proposiciones sobre la vida. La ensoñación
humana es la soledad en la que componemos estas proposiciones, desgarrados por sueños,
por los terribles conjuros de las derrotas y  por el temor de que las derrotas y los sueños sean uno.
La raza entera es un poeta que escribe las excéntricas proposiciones de su destino.

Wallace Stevens, Reading, 1879 - Hartford, 1955 En Wallace Stevens, Selected Poems, Faber & Faber, Londres, 1978 Versión © Silvia Camerotto imagen de Katherine Brimbleocombe-Fox, en Art@Katherine Brimblecombe-Fox
Men Made Out of Words
What should we be without the sexual myth, The human reverie or poem of death?
Castratos of moon –mash—Life consists Of propositions about life. The human
Reverie is a solitude in which We compose these prepositions, torn by dreams,
By the terrible incantations of defeats And by the fear that defeats and …

elizabeth azcona cranwell. de los opuestos

De los opuestos

No es el amor a veces dos seres que se aman
sino un modo del mundo
de conmover un equilibrio triste.

Expiamos el mito que nos sube a la cara
hasta volvernos ebrios de una inocencia vieja
certera desnudez de la palabra.

Porque si atravesamos el espacio
como un error que crece en el único tiempo conocido
llegaremos muy pronto al final del amor
perderemos de golpe la región dominable
llameante de existencia.

Era nuestra fanática voluntad de acercarnos
de conocerlo todo antes de amar
y merodear entonces por las grandes caídas
las bellas ceremonias
y las noches sinuosas de inventar tanto encuentro.
Hay algo de este mundo
que ha quedado en nosotros para siempre
hemos hablado un nombre tantas veces que ya no tiene peso
y mirado la mirada demente que vuelve sabio el cuerpo.

Despertar a la sed bajo unos ojos
cuando cada sentido es capaz de la lluvia
la piel podía ver las manos escuchar
la paciencia del ojo era infinita
para tocar la tierra hasta romperla.

Qué dulce aplicación, qué terquedad de ola
de nud…

he llegado muchas noches este año

El poeta recuerda un viejo amor al terminar el año

es costumbre al terminar el año
volverse
mirar a los costados
(en otro tiempo en la casa habitaban tantas gentes
sombras
una aventura de amor fracasada)
otros encuentran que es necesario aclarar estos brindis de año nuevo
porque hay esperanzas que enunciar
mirarse brindar
por la libertad y las pequeñas gotas de lluvia
y el amor (tus ojos) y el amor (todos pero principalmente tú)
hemos viajado diciendo esperando en las cavidades del mediodía
un nuevo cántico para  todos y además en forma ligeramente
diferente nos hemos dicho cuando éramos amantes las mismas cosas
que se dicen los otros
pero ahora no se trata de un brindis
y no brindaremos por los recuerdos sino por los árboles del porvenir
para que el corazón y la estrella concurran al esfuerzo común
para que la voluntad sin demasiada violencia
como cosa ínfima
se extienda y apruebe las cosas de este mundo
para que yo (de regreso) después de haber hablado mucho
(una noche cualquiera) compruebe la fatalidad d…