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Mostrando las entradas de enero, 2015

dábale arroz a la zorra

Play it again

Si tu amor no es un sueño imposible que busca la noche
escribe un poema
si tu cerebro es ocupado por la flora intestinal de un rumiante
escribe un poema
si tu deseo estalla sincopando la música de las esferas
escribe un poema
si confundes encontrar con la sierva y el árbol
          halla con aya y haya
escribe un poema
si eres paranoico como una princesa
escribe dos poemas
si deseas tatuar a Moby Dick
consulta la línea 5/6 del hexagrama 26
donde dice "dichosos los dientes del cerdo castrado"
si gozas más que tu sombra
                pon uno
si la carne es triste y has leído todos los libros
vuelve al punto de partida
                                        y pierdes el tiro la próxima vuelta.
Si escribes un poema
                                 escribe un poema
sigue la cadena y se romperá por el eslabón más débil
sigue la cadena y envía poemas a los que escriben poemas
                y te envían poemas
si tu doble no te deja ser él
escribe "dábale arroz a la zorra el abad"…

dejemos que se ahogue ese cadáver

Psique va al infierno

La piedad que tuve de mí
(sí, dije que la tendría)
la puse en la lámpara que estaba a su lado,
la puse en el jarrón con fresias que iluminaba su escritorio.
Con la piedad que dije que tendría de mí
lo alimentaba
y no lo sabía.
No es buena la piedad, no, no es buena,
no fue buena para ninguno de los dos.
¡Y yo que me creía buena hasta las lágrimas,
generosa hasta el cielo!
Y fui buena y generosa, sí,
para sostener mi propio vacío, cambiándole de nombre
como quien no sabe leer sus sueños.
Ahora, Psique, adelante,
dejemos que se ahogue ese cadáver,
dejemos que pase la muerte, su torrente, una vez más
llevándoselo todo a su paso.

María Julia De Ruschi, Buenos Aires, 1951
en 200 años de Poesía argentina, 2010
imagen de Elizabeth Chapman en Elizabeth Chapman

un modo de estar quieto en el mundo

Una carta para William Carlos Williams
Querido Bill: Cuando te busco en el pasado, a veces pienso que eres como San Francisco, cuyo cuerpo huyó de él como una nube sonriente, y se fundió con todos los amantes -flores, burros, soles, leprosos. pero creo que te pareces más al Hermano Junípero, quien sufrió toda clase de honores y humillaciones sonriendo como un bobo amable. Estás entre las Fioretti en algún sitio, pues eres un bobo, Bill, como el Bobo de Yeats, la palabra para la sabiduría y la belleza. Eres tú quien se planta ante Helena con toda su sabiduría, frente a Salomón con toda su gloria.
¿Recuerdas hace años que te dije que eras el primer gran poeta franciscano desde la Edad Media? Destruí el ambiente armonioso de la cena. Tu mujer creyó que estaba loco. Aunque es verdad. Y también eres 'puro', un verdadero clásico, aunque no lo andes presumiendo -igual que las muchachas de la Antología. No como Safo, la estridente, que a pesar de su grandeza, debe haber tenido endometriosis, sino como Anyte, que di…

o debería callar

La orquesta invisible

Mi madre
           La lluvia
                       Ha muerto
O debería decir
          Simplemente
                      Que cesó de llover
Mi padre
         El bosque
                      Agoniza
O mejor escribir
        Que ha llegado otro Otoño

Mi amor en la niebla
Se viste de oro y llama
O debería callar
       Que ha llegado la luz.
La luz.
       Siempre desnuda
                      En lo que engarza


Fernando Noy, San Antonio Oeste, 1951
imagen de Mark Graf en Abstract Extractionism


aun a costa del ridículo

El cuerpo

¿Por qué no es posible el amor?,
me preguntas.
Somos viejos, respondo.
Y que pases tu mano
por mi pierna,
me da cierta vergüenza.
Tontería, dice el amigo
y cediendo
me tiendo a su lado como cuando era joven
y lo ignoraba.
Pienso en todos los viejos
que desde un banco al sol
miran transcurrir las muchachas.
En mi padre y sus esquelas victorianas
a las niñas de los mandados.
Pienso en mi madre pulcra
cubriendo sus desnudos en un último gesto.
Pienso que los viejos son como todos
y apetecen sin pausa
si no han sido saciados.
El cuerpo gira ante sus ojos
con el gusto de lo prohibido,
como siempre.
Se los instala en la sabiduría
y no la tienen;
codician como los jóvenes, 
tienen pequeñas ternuras
como mi amigo,
tienen lascivas preferencias
que no les cuentan a los otros,
tienen derecho al amor
aun a costa del ridículo.
Y si pasan tomados de la mano
o se encierran en su mundo
con las persianas bajas,
tendríamos que mirarlos sin asombro
como a lentos vagabundos
o discretos amantes que renuevan caricias.

Emma Barrandêg…

muy pronto le caerá una lluvia más pesada

Panfleto

Les mostraré a ustedes mis conciudadanos
cómo celebrar un funeral
ya que lo tendrán frente a una tropa
de artistas
-a menos que rastreen los siete mares-
tienen el sentido común necesario.

¡Miren! la carroza va adelante.
Comienzo con el diseño de la misma.
¡Por el amor de Dios que no sea negra
-ni tampoco blanca- y que no vaya encerada!
Que se vea desgastada -como una carreta de granja-
con las ruedas pintadas de dorado (esto podría
aplicarse el mismo día a un costo bajo)
o que no tenga ruedas:
una carroza ruda que se pueda arrastrar sobre la tierra.
¡Rompan el cristal!
Cristal -¡por Dios, conciudadanos!
¿Con qué motivo? ¿Es para que el muerto
nos espíe o para que veamos
si está bien alojado o para ver
si hay o no flores
-o para qué?
¿Para que no le caiga la lluvia ni la nieve?

Muy pronto le caerá una lluvia más pesada:
tierra y guijarros y quién sabe qué más.
Que no haya cristal
-ni tampoco tapizado, ¡uf!
ni rueditas de latón
ni pequeñas ruedas suaves en la base-
conciudadanos, ¿qué están pensando'
Un…

yo leía indiferencia

Lo que va de una cosa a la otra

Te fuiste, volviste, te volviste a ir.
En lugar de mensajes grabaste
en el contestador unas canciones
que debíamos descifrar, pero
te olvidaste de que el vigor
de un signo compuesto
a las seis de la mañana
no puede interpretarse igual
a las nueve de la noche,
y yo leía indiferencia donde había amor,
claridad en el agua turbia de un pantano.

Martín Prieto, Rosario, 1961
de Baja presión, 2004
imagen en Girl

querer a alguien es cinco

***

Los pies no me han llevado

Los pies no me han llevado,
más bien he ido quedándome
atrás,
al fondo,
entre los juncos,
con los patos de la laguna.

***

La otra cara interesante

De acuerdo; si decís que tengo
la cara de un viejo perro cansado
no lo niego,
pero a cada uno lo suyo.

Cuando el turno te llegue
de nada servirá mirar para otro lado,
tus ojos abiertos estarán ahí
para hacerse cargo
de esa otra cara interesante
que te tienen reservada
en algún lugar seguro
y que en el momento adecuado
te ofrecerán como un trofeo
que nadie intenta rehusar,
ni yo mismo
cuando me fuera ofrecida
en lo alto del podio.

***

Medidas imprecisas

Está bien, dos más dos es cuatro,
pero querer a alguien es cinco,
seis, tal vez siete.
Oír el verano, oler la noche,
no tienen medidas precisas.
Se puede ser bueno o malo,
ambas cosas o ninguna,
sin que manzanas se vuelvan peras.
Los afectos no se suman,
los defectos no se restan.
Las nubes no abren juicios sobre las personas.

Juan Carlos Moisés, Sarmiento, 1954
de Animal teórico, 2004
imagen de Manuel …

cómo se puede ser humano así

Durante el invierno de 1953 Giuseppe Ungaretti y su mujer, ambos ya mayores, se dirigen al mercado de Issolo a hacer las compras

Seremos viejos
Seremos inútiles
Encender el hornillo de gas
preparar el almuerzo
nos dejará exhaustos

La calle
que conocemos en sus recodos
en sus empedrados
nos aturdirá
como un golpe
Todo será farragoso
Los trámites
los cruces peatonales
las aceras

Sin embargo
insistirás en acudir conmigo
a las compras
Insistirás en bambolear la bolsa de las compras
junto a tu cuerpo
enorme
(puedo ver tu boca cuando miras
los frutos)
los colores de las frutas y verduras
y ¡ah! la pescadería
Seguirás en secreto la conversación
de la panadera
con el mozo de los diarios
paladeándola
(puedo ver tus ojos que aun retienen
mi juventud desnuda)

Nada diferente
a tantos otros
viejos ya
o ya olvidados

Y sin embargo
qué distinto es
cuando 
de tarde en tarde peleas
con algo huidizo
o con palabras
o con aquello que a veces
no está perdido

Algo que es extraño
consigues 
de todo eso
Yo elegí eso tuyo
que me lleva a velar tu sueño
con a…

algo se redime

El mundo es como un dado

que rueda,
y todo gira con él:
el hombre 
se vuelve ángel, el ángel
hombre.
La cabeza pie, el pie
cabeza.
Así dan vueltas y vueltas
las cosas
y se transforma ésta
en aquella
y aquella en ésta, lo superior
en inferior
y lo inferior en superior;
cuentas
no saldadas del Precámbrico
devienen
penas de un amor concluso,
la ansiedad
de una noche en el Trópico
cifra
del tiempo irreversible;
en la raíz
todo es uno, y en las transformaciones
algo se
redime, en algo se repara
el error
divino de haber separado
de la tiniebla
la luz, haber hecho de la idea
cosa.
En el cambio nacen
dientes,
del cambio comen
ángeles,

caídos inclusive.

Daniel Samoilovich, Buenos Aires, 1949
de Las encantadas, 2002
imagen de Markus, en  For Wallpaper

acostumbrado al pensamiento silogístico

Cruzando el puente

"Dante wrote
his poems
to make people think"
y en su Commedia
dice que estuvo
en el Infierno;
era en 1315
y consiguió que le creyeran.
Como hombre de pensamientos
firmes, acostumbrado
al razonamiento silogístico
sus diatribas
lograron preocupar
a sus contemporáneos, todavía
nos preguntamos si fue justo
al poner a tal o cual
en esas lúgubres regiones.
Es que sus enemigos
eran hombres
que valía la pena condenar.
Hoy día
no es tan fácil.
Tipos
acostumbrados
a no reconocer
lo que no les conviene:
el viento, las colinas, el sonido
del mar. Capaces
de no admitir que han muerto.
De no admitir
siquiera que han nacido.
He tenido que hablar
acerca de ellos.
Perdónenme.

Eduardo D'Anna, Rosario, 1948
de Obra siguiente, 1999
imagen de Guglielmo Girardi en Web Gallery of Art

debe cumplir con su papel

Tanguito

La heroína dice que se va
"Quiero tu bien", me dice
"nada más que por salvarte"
y en su caída
quiere dejarme a un lado
Se pone el casco de amazona y
dice que se va
Tan orgullosa está consigo misma que
se lleva la puerta por delante
Esa es una prueba concluyente de
la impenetrabilidad de la materia
Ella lo sabe, ella lo sabe, pero
debe cumplir con su papel
Eso está bien y yo
que no seré feliz
me arrincono pa mirarte.

Daniel Freidemberg, Resistencia, Chaco, 1945
de Diario en la crisis, 1986
imagen en She's leaving home

juan manuela inchauspe. una vez más

4

Una vez más estás en el comienzo de la mañana,
herido, insoportable, más débil todavía,
mirando cómo fluye la luz de las cosas,
la clara quietud renaciendo de las sombras.

Una vez más la luz por fuera de la ventana
y por dentro sombras apaciguadas y lentas.
La ceniza sobre la mesa, el lomo de los libros
y ese desorden de papeles como de algo
que fue nerviosamente buscado durante la noche.

1965

Juan Manuel Inchauspe, Santa Fe, 1940- 1991
de Poemas, 1977
imagen de Rick Doble en Rick Doble Net

no para mí que deseo hablarles...

***

[...] ¿Cuántos simbades tendrán que pasar antes por cada uno de nosotros, cuántos ríos vadear los ojos desmesurados del sin memoria?, maestro que no enseña soledad.
Tu vida de cumpleaños, tantas veces curios de tristeza. Tu vida en un renglón, la carta de tu vida entre las hojas del cuaderno, raya la linda persiana de la mañana que sube, eso. Tantos días en un decorado desierto vestido de desierto, mucho impulso y poco decidido el paso. Lejos. Lejos. Lo que les faltaba a las flores en el vaso, y eso que parecían más rozagantes que en lo mejor del jardín. La mariposa loca con su sombra descubierta ahora tiene espejo para ella entre las flores. ¿Qué esperan esas cortinas de árboles pintados de colores por la tierra, esos ajetreos, ese ir y venir y de golpe quedarse quietos bajo un mismo seguro de árbol? Eucalipto para ser joven y el viento que de nuevo se vuelve hacia nosotros, aquí una primera noche, vida de aguas arriba, y ahora el cielo del tamaño de la noche sin postigos. No ha…

otros y contrarios

Landscape


La extraña ambición de preservar el mundo,

la fijación de rasgos

que incesantemente

son otros y contrarios,

oh ambigua cabeza de la princesa d’Este

sonriendo

en una iglesia solitaria.



Sujeto cambiante y débil instrumento

llevan al reino de la aproximación

donde soñando que una parte

representa al todo

siempre la constancia atrapa un matiz. 

de La mirada presente, 1972
Rodolfo Godino, San Francisco, Córdoba, 1936- 2015

imagen de Roberto Matta, La revolución de los contrarios

t. s. eliot. little gidding (I)

Little Gidding (1)
I
La primavera en pleno invierno es una estación en sí sempiterna aunque insípida hacia el ocaso, suspendida en el tiempo, entre el polo y el trópico. cuando el día corto brilla más en escarcha  y fuego, el sol temporario enciende el hielo de estanques y  zanjas, del frío sin viento, que es el calor del corazón, reflejado en un espejo de agua un resplandor que es ceguera al comenzar la tarde. Y un brillo más intenso que una llamarada de ramas o braseros, agita el espíritu torpe: no viento, sino fuego pentecostés en la hora oscura del año. Entre el deshielo y el congelamiento se estremece la savia del alma. No hay olor a tierra ni olor a vida. Este es el tiempo de primavera pero no según la convención del tiempo. El seto ahora es blanco por una hora con el florecer transitorio de la nieve, un florecer más repentino que el del verano, sin brotar ni marchitarse, no en el esquema de la reproducción. ¿Dónde está el verano, el inimaginable verano absoluto?
Si vinieras por acá, tomando la ruta…